Metatexto #2

¿Cómo ha sido mi proceso de escritura del relato de experiencia?

Al principio fue difícil responder a la pregunta, pues me cuestioné qué hace que uno sea hombre/mujer, y sobre todo en el ámbito o experiencias laborales, pues mis clases no creo que sean distintas si soy hombre o mujer, más bien va en cómo soy como persona, en mi desempeño y características personales. Por lo mismo tal vez, me costó mucho encontrar una experiencia personal vivida donde al final pensé qué consecuencias trae ser mujer en este mundo laboral. Cuando recordé la situación de mi colega fue más fácil poder relatarlo, pues vi la situación desde afuera, al conversar con otras/os colegas que habían sentido o pasado por las mismas experiencias y darme cuenta de que no se ha hecho nada por modificar el tipo de conductas en el aula hacia docentes mujeres, me hizo cuestionar en qué otros ámbitos me había sentido disminuida o incómoda por algún comentario de otra persona. Durante el taller, me di cuenta de una situación similar a la de mi colega que tuve que pasar con un colega de pasillo. Pienso que tal vez si no hubiera observado ni analizado la experiencia de mi colega en este taller no me hubiera dado cuenta de la situación que pasé. Me sirvió mucho antes haber visto la situación de otro para darme cuenta que no solo en clase pueden existir estas situaciones. Y creo que en el futuro tendré más presente este tipo de situaciones cuando me pase. También me siento más preparada para enfrentar este contexto en el futuro gracias a los comentarios de mi experiencia pasada. Escribir el tema en vez de conversarlo me ayudó a reflexionar más profundamente, a buscar las palabras adecuadas, intentar que se entendieran mejor las sensaciones o emociones vividas. No fue fácil escribir de mis emociones o reflexiones, pues sabía que posteriormente debía leerlas y las iban a escuchar todas/os, pero después sentía alivio de haberlas anotado en el texto, pues es importante que conocieran cada detalle de la situación vivida para tener una mayor comprensión del tema. Además, que los comentarios apoyaban, aumentaban el valor de lo que había sentido. Al escribir en primera persona mi vivencia me hizo recordar y revivir la experiencia, explicando cada detalle y tratando de que no se me escapara ninguno. Sentí nuevamente la rabia e impotencia de la experiencia, pero también orgullo de mi respuesta a la situación. Recordar la situación no me generó daño, al contrario, escribir sobre ella y reflexionar personalmente y en las sesiones, me ayudó a concientizarme más de lo ocurrido y a estar más alerta cuando ocurran situaciones similares en el futuro. Es importante conversar este tipo de situaciones, conocer a otras personas que han vivido lo mismo, conocer distintas experiencias vividas por otras mujeres que la verdad me impactaron demasiado. Agradezco mucho la instancia de este taller, pues está enfocado en conocerse como persona y relatar, compartir experiencias que nos ayudan a cooperar, concientizar, y prepararnos por si en el futuro debemos afrontar algo similar, a estar más atentas al comportamiento de mi entorno y a no normalizar situaciones vividas. Los comentarios durante las sesiones aportaban a una reflexión más detallada de los sentimientos o emociones vividas que, por alguna razón, en la versión inicial no relatamos, estaban escondidas y gracias a los comentarios de las demás pudimos plasmar la emoción, desahogarse en el relato. Es una experiencia bastante sanadora interiormente. En mi relato inicial me enfoqué en la experiencia de una colega, incluso le pregunté a otros colegas, todo desde los demás, no como experiencia personal. Me costó mucho pensar y recordar una situación en la que me haya sentido hombre o mujer, tal vez por la misma dificultad que tuve al responder a la consigna, pues no veía la diferencia en mi ámbito laboral por ser hombre o mujer. Relatar la experiencia de mi colega me ayudó a concientizar una situación similar que tuve con un colega mientras se desarrollaba este taller y pude relatarla en mi escrito. También me ayudó que Belén me sugiriera no centrarme en otros, sino en mí.

¿Es la escritura de relatos de experiencia, a través del enfoque autobiográfico narrativo, una forma de generación de conocimiento?

En general, faltan instancias de reflexión sobre lo que nos afecta en nuestro entorno laboral, ya sea una instancia positiva o negativa, solo nos enfocamos en cómo mejorar como profesionales, muchas veces “no tenemos tiempo” de profundizar situaciones que nos incomodan y finalmente normalizamos. Es por ello que este taller me ha ayudado a concientizar, estar más alerta a algunas situaciones en las que me he sentido incómoda y en el futuro saber cómo podría enfrentarlas. Como no todas las docentes han tenido esta experiencia se podría:
  • Dar a conocer algunas experiencias para concientizar y dejar de normalizar situaciones que vivimos. Se podrían tal vez entregar algunas infografías tanto a hombres como mujeres.
  • Generar estas instancias de reflexión y escritura en grupos más pequeños, con docentes y estudiantes, liderados por las que estuvimos en este taller y darlos a conocer, tal vez como mini revistas, o podcast, o reuniones. Intervenir en la sala de profesores cada cierto tiempo y generar un espacio de reflexión para el/las que deseen compartir sus experiencias.
  • Concientizar a colegas y estudiantes con estas situaciones, hablar de estas situaciones con otros, tal vez como propuse en su minuto generar una mini presentación para que podamos dar a conocer distintas experiencias.

Revisar:

leer el siguiente metatexto: