La experiencia de participar en este taller de relatos en mi caso ha sido significativa, tanto en analizar, revivir y experimentar procesos a los cuales no estoy acostumbrada en el diario vivir. Simplemente porque no nos detenemos a pensar o a cuestionar, solo seguimos. En conjunto, conocer a estas mujeres ha sido tremendamente enriquecedor, darse cuenta de que tenemos tantas cosas que contar. Sin embargo, no ha sido fácil, preguntarse a una misma qué sentiste, recibir comentarios o preguntas, elaborar relatos con detalles que uno suele entender o creer que están implícitos y que el resto que los escucha los entiende como uno.
Escribir una experiencia pareciera ser similar a contarla, pero no lo es, cuando la cuentas, tu cara, gestos, tono de voz están ahí, en cambio cuando la escribes, debe incluir todo eso en el texto para dar la entonación adecuada. Signos de exclamación, pregunta, etc. Recibir comentarios de tu texto era de esperar, sin embargo, que hubiese cosas del relato que había que explicar con más detalle me hizo dar cuenta de lo que el lenguaje corporal o la intención que uno tiene al contar algo deben transmitirse al texto para que el lector las lea y entienda como el narrador.
Siento que este taller ha sido un espacio protegido en donde hemos podido contar experiencias propias, libre, que ha ido profundizándose con el pasar de las sesiones y en donde hemos tocado temas importantes en nuestra vida, tanto académica como personal. Rescato tremendamente este espacio y agradezco a Marjorie y Belén que me hayan invitado.
Creo que este enfoque si genera conocimiento, tanto como para quienes narramos como para quienes leen los relatos. El principal aprendizaje siento que es la reflexión, sin embargo, es difícil para mí cuantificar este mecanismo de aprendizaje ya que en mi concepción de investigadora en el área de las ciencias duras, las métricas apoyan la búsqueda del conocimiento.
Esta forma de conocimiento siento que puede dar espacios para conocerse mejor, sopesar situaciones vividas, positivas o negativas. Además, compartir estas vivencias con otros colegas, amigos u otros, da pie para estar conscientes que no estamos solos y que las situaciones que nos suceden pueden que sean más comunes de lo que creemos.
Revisar:
leer el siguiente metatexto: