Relato #4

De como en una sala de clases recibí una broma en doble sentido que me faltó el respeto, y luego aparenté que estaba todo bien, cuando en realidad me hizo sentir mal y no supe cómo reaccionar o preferí no pasar por una persona grave.

Ingresé a UNAB el año 2016 inicialmente como ayudante, sin embargo, en el proceso de comenzar el semestre se dio la oportunidad de tomar cursos de cátedra para el Departamento de Ciencias Químicas. Dentro de la responsabilidad que conllevaba este nuevo desafío estaba el manejo de cursos más pequeños, pertenecer a una coordinación, familiarizarse con los sistemas de trabajo, además, de cumplir con las necesidades de nuestros estudiantes. Experiencia en docencia ya tenía por mi trabajo en la Universidad de Concepción, pero con cursos muy masivos donde las relaciones entre profesor estudiante eran bastante lejanas, dada las condiciones de realizar cátedras con cien estudiantes. Durante este año realicé por primera vez el curso QUÍMICA GENERAL E INORGÁNICA QUIM 118 para la carrera de Odontología, logrando buenos resultados con mis estudiantes y en el año 2017 se me encargó por segunda vez este curso. Para mí fue una oportunidad de mejorar la estrategia de aprendizaje entre otras, ya que con la experiencia del año anterior tenía un mayor manejo de las necesidades de estudiantes de odontología, del programa del curso y ya conocía mejor el funcionamiento de la Universidad.

El curso de odontología del 2017 tenía estudiantes variados, de distintos colegios, diferentes realidades socioeconómicas, lugares de origen que daban cuenta de cómo se agrupaban entre ellos. Los más desordenados, más estudiosos como la mayoría de los cursos en una universidad. En mi lógica (como en todos mis cursos) traté de aprenderme los nombres de todos y vincularme con ellos en una manera positiva para generar un buen ambiente. Así lograr que vieran el curso de Química más cercano, dinámico, lograrán los objetivos de aprendizaje y que tuvieran una buena experiencia. Ya que en más de una oportunidad los estudiantes me han comentado que es una asignatura difícil, que no tienen buena base del colegio y si el profesor además es apático termina siendo una experiencia no muy buena.

En una de las evaluaciones solemne del curso se generó una situación bastante incómoda y desagradable para mí, un estudiante varón al finalizar su prueba me entrega la evaluación y saca dinero de su bolsillo y en son de broma me dice, profe para que me vaya bien. En ese momento, que duró segundos, quedé en blanco, sin saber mucho qué decir, y le respondí, guarde eso y retírese. Una vez que todos entregaron su evaluación pude pensar y analizar la situación, me sentí muy mal, poco respetada y pasada a llevar. Creo que si yo fuese hombre esta situación no habría ocurrido, simplemente porque la presencia masculina genera una sensación de autoridad o respecto, la que personalmente pienso es una concepción de cultura machista en la cual hemos vivido.

Si lo pienso hoy creo que en ese momento claramente no supe reaccionar y tomarlo como una broma pareciese que era la forma de reaccionar a ese tipo de situaciones o se validaban así ya que no había una mayor conciencia.
A pesar de esta desagradable experiencia sigo creyendo que es importante lograr un vínculo o interacción con nuestros estudiantes, para que ellos vean que somos personas reales igual que ellos.

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